Egocéntrica
Algo dentro de mí se ha roto, dividido en piezas muy pequeñas, brillantes, esparcidas por el interior, reflejando las sombras que me persiguen, multiplicándolas en cada reflejo.
Tiemblo y mis pies descalzos pisan espejismos de tierra estable, y mis manos acarician espejismos de piel, y mi mente piensa espejismos de ilusión.
Mírame, cuéntame cómo era yo, no lo recuerdo, háblame de mi interior uniforme, sin fisuras, tráeme de vuelta la calma que me falta, déjame observarla... retenerla en mis retinas, sentir su tacto suave, cálido.
Juega conmigo a hacer magia, transforma mi puzzle, mi holograma de ilusión, susúrrame al oido palabras ahora prohibidas, que no se atreven a salir y luego muéstrame lo que hay tras la cortina de humo.
Hay demasiados miedos esperándome a cada paso, mejor estar quieta, inmóvil, espectante, con todos los sentidos alerta, algo ocurrirá en algún momento, sólo hay que esperar... sólo hay que actuar... sólo hay que...
Háblame, acaríciame el corazón alterado, cúrame, dame la serenidad que necesito, aliéntame, saca las fuerzas que no ves pero que sabes.
Y ahora es a ti a quien dirijo mi oración, ven, acércate, abrázame, protégeme de nuevo, siéntate a mi lado un momento y enséñame lo que yo misma te he enseñado.
Ten paciencia, son muchos los fragmentos que recoger, no será fácil hacerlo sola, ven... cuenta conmigo, ayúdame a recomponerme, no dejes atrás ningún pedazo, quizás parezca que sobra alguna pieza... no lo permitas.
Lucha conmigo porque jamás sobre un trozo de verdad...
y ámame.
