Metamorfosis
Hay gentes, que se escurren como gotas de lluvia sobre el cristal, sin prisa, perdiéndose y mezclándose con otras gentes, sin mirar atrás y dejando que su rastro abra camino a nuevas gotas que deslizar.
Hay gentes que se agarran a tu mirada, asustadas, que te gritan sin palabras, que intentan prevenirte de sus propios miedos, sin comprender que sus fantasmas no son tuyos.
Hay gentes que se evaporan en la luz de una mañana al sol, dejando sólo la silueta de lo que fueron, como una litografía, que espera que te fundas en sus moldes de piedra oscura para luego renacer.
Hay gentes que te conforman, como piezas de un mecano eterno, sin fin, en el que cada pieza es una razón, cada color la emoción de un instante, construyendo cada centímetro de piel.
Y luego estás tú, fuera de las gentes, fuera del recipiente, fuera de ti y dentro de cada uno de nosotros.
Estás en cada instante atemporal, en cada lugar sin espacio, en cada vello erizado, en cada golpe de corazón y cada lágrima emotiva.
Estás ahí, sutil, suave, desnuda.
Y me dejas contemplarte, respirarte.
Y me haces partícipe de esa pequeña metamorfosis incipiente, esperando ansiosa la figura de tu nueva imagen.
Como cada mañana...feliz vuelta a la vida, Sol.
