Dilema
A veces, se presentan mil caminos a elegir, y todo parece confuso, madeja de pensamientos a deshilar.
Sí, es la salida, continuar tejiendo y deshilando a la vez, mientras sube y baja esa marea de ideas, no habré tomado un camino, no habrá que dar el paso definitivo, no habrá dolor...
El problema surge cuando la madeja se queda en dos hilos, que brillan con igual intensidad, el punto de encrucijada, la opción A o B, sin más vueltas que dar, hasta aquí llegamos... sólo un paso más y el destino se habrá definido con claridad.
Por muchas vueltas que dé, por más que desgrane cada idea, cada opción, por más que ramifique pensamientos, sensaciones... no puedo librarme de él.
Esta vez tengo un cruel compañero interior formando el rompecabezas, colocando cada pieza en su lugar sin dejar lugar a dudas, va con paso lento pero firme, y ya no puedo ser más rápida, ya no puedo seguir avanzando.
Uno por uno, todos los caminos que con esfuerzo he ido abriendo, van quedando ocultos, cortados, "fin del trayecto"...
Duele, me asusta, pero no puedo hacer más, él me ha dejado intactas sólo dos alternativas.
Me siento a tomar aire, trato de calmar mis latidos, de serenarme, ya nada más puedo hacer para evitar enfrentarme cara a cara con mi propio valor.
En pie, frente a mí, sonríe implacable, mi compañero incansable, el tiempo, se me ha adelantado.
Es la hora, debo dar el paso firme, pero aún tiemblo, aún estoy asustada, aún no tengo valor... aún...
"Aún" no es más que tiempo.
Maldito seas!

1 Comments:
Hola Mela,
no conozco ningún fármaco para el "mal de amores" pero si lo encuentro te prometo que te lo haré llegar.
Un abrazo,
Oldu
Publicar un comentario
<< Home