sábado, julio 16, 2011

Comer Acero

Ya me he gastado el cerebro de lo que queda de mes,
tendré que comer acero,
tendré que dormir de pie.

Veo tantos aeropuertos, como ganas de volver.

Imaginaria guerra de la sed.

Tengo pulpos en el pecho, por si quisieras comer.

Voy regando los helechos entre minas por tu piel.

Veo tantos mares muertos, como barcos de papel.

Imaginaria guerra de la sed.

Como la primera luz, una noche de alta mar.

Costuras,
comisuras,
faros...

Hoy debemos navegar con espejos para hablar,
como dos enamorados.

Tus ojos como una bendición, me indultan del paredón.

Fusil, memoria de los años.

Hoy voy a tender mi corazón, lo voy a secar al sol,
a fundirlo con estaño.

Ya he recogido los huesos del establo en el que te das .

Tendré que buscar camellos que aún quieran caminar.

Veo tanto tiempo muerto en relojes de cristal.

Y contrabando de almas en la oscuridad.

Nunca dejes aguaceros, cuando digas que te vas.

No te vayas nunca a un puerto, antes que llegue su sal.

Enciende todas las velas que está apunto de empezar,
el contrabando de armas en la oscuridad.

Como la primera luz, una noche de alta mar.

Costuras,
comisuras,
faros...

Hoy debemos navegar con espejos para hablar
como dos enamorados.

Tus ojos como una bendición, me indultan del paredón.

Fusil, memoria de los años.

Hoy voy a tender mi corazón, lo voy a secar al sol,
a fundirlo con estaño.

Por porosa que sea tu piel, nunca es suficiente.
Comer fuera de ti, es como morder sin dientes.

Por porosa que sea tu piel, nunca es suficiente.
Comer fuera de ti, es como morder sin dientes.

Por porosa que sea tu piel, nunca es suficiente.
Comer fuera de ti.

Carlos Chaouen.

sábado, abril 10, 2010

Quiero

Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confí­es en mí, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mí.
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mí.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mí.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas, que hoy,
hoy puedes contar conmigo.
Sin condiciones.

Jorge Bucay.

lunes, diciembre 15, 2008

En alas de la mentira

La mentira es algo que se esconde
para no tener que existir.
No hay por qué desconfiar si la locura
ha decidido ya por ti.

Cierro los ojos y bailo
al borde del tejado
¿podría volar?

Ha venido un ángel, el cielo existe
ya no tengo más que perder.
Mis presentimientos han estado
puliendo la verdad.

Cierro los ojos y bailo
al borde del tejado
¿podría volar?

Los sueños desbordan al tiempo
que la vida no puede medir.
Ahora ya qué importa si un día
tuviera que morir.

Cierro los ojos y bailo
al borde del tejado
¿podría volar?

Mi siempre fiel compañero Santiago Auserón, y sus malditras letras que parecen desnudar el interior hasta hacerme ruborizar.

domingo, octubre 19, 2008

Esta tierra no tiene corazón

Ay de aquel que atraviesa, forastero
la frontera del sueño en esta tierra
que siempre estuvo en guerra, forastero
siempre estuvo en guerra
esta tierra no tiene corazón.

La guardan por el norte diez colinas
vigías en la niebla de ojo frío
allá los frutos cubren con espinas
un misterioso corazón vacío,
al sur huyen del suelo las raíces
detrás de un río de ruidosa plata
mojan su pico en sangre las perdices
de los amores que esta tierra mata.

Ay de aquel...

Aurora temerosa que en el cieno
fue sujeta por rudos cazadores
nana rabiosa madre cuyo seno
alimentó mentiras y rencores
la mirada sus hijos escondieron
por solares perdidos y desiertos
y en lunáticos juegos aprendieron
a contar con los huesos de los muertos.

Ay de aquel...

Santiago Auserón. Mr Hambre.

jueves, febrero 07, 2008

Altos Muros

Altos muros. Siempre estos altos muros, tan ásperos y duros como el odio, cortándome el camino al horizonte. No sé si al otro lado lo que espera es un jardín o un foso, si me cierran el paso hacia otra vida o a la muerte.

De poco vale que regrese a casa y busque una escalera o gruesas sogas: los muros crecen más que mis empeños y siempre son más altos que mis fuerzas. A veces, cuando creo estar tocando su cima con la punta de mis dedos, los muros se agigantan y me dejan colgando en el vacío. Caigo al suelo siempre del mismo lado, ante su burla y ante la indiferencia de su sombra.

Aún no he descubierto si me impiden salir o entrar, si lo que me han prohibido es alcanzar la tierra prometida, o tan sólo escapar de esta miseria y arribar a la nada más terrible.

Ninguna puerta existe en estos muros, ni una pequeña grieta para el ojo, ni un desnivel que invite a la escalada. No sé si me protegen o encarcelan, si son una advertencia o un castigo. Son sólidos y oscuros como el odio.

Amalia Bautista.

Gracias Carmela.

jueves, agosto 23, 2007

Dilema

A veces, se presentan mil caminos a elegir, y todo parece confuso, madeja de pensamientos a deshilar.

Sí, es la salida, continuar tejiendo y deshilando a la vez, mientras sube y baja esa marea de ideas, no habré tomado un camino, no habrá que dar el paso definitivo, no habrá dolor...

El problema surge cuando la madeja se queda en dos hilos, que brillan con igual intensidad, el punto de encrucijada, la opción A o B, sin más vueltas que dar, hasta aquí llegamos... sólo un paso más y el destino se habrá definido con claridad.

Por muchas vueltas que dé, por más que desgrane cada idea, cada opción, por más que ramifique pensamientos, sensaciones... no puedo librarme de él.

Esta vez tengo un cruel compañero interior formando el rompecabezas, colocando cada pieza en su lugar sin dejar lugar a dudas, va con paso lento pero firme, y ya no puedo ser más rápida, ya no puedo seguir avanzando.

Uno por uno, todos los caminos que con esfuerzo he ido abriendo, van quedando ocultos, cortados, "fin del trayecto"...

Duele, me asusta, pero no puedo hacer más, él me ha dejado intactas sólo dos alternativas.

Me siento a tomar aire, trato de calmar mis latidos, de serenarme, ya nada más puedo hacer para evitar enfrentarme cara a cara con mi propio valor.

En pie, frente a mí, sonríe implacable, mi compañero incansable, el tiempo, se me ha adelantado.

Es la hora, debo dar el paso firme, pero aún tiemblo, aún estoy asustada, aún no tengo valor... aún...

"Aún" no es más que tiempo.

Maldito seas!

sábado, abril 14, 2007

Egocéntrica

Algo dentro de mí se ha roto, dividido en piezas muy pequeñas, brillantes, esparcidas por el interior, reflejando las sombras que me persiguen, multiplicándolas en cada reflejo.

Tiemblo y mis pies descalzos pisan espejismos de tierra estable, y mis manos acarician espejismos de piel, y mi mente piensa espejismos de ilusión.

Mírame, cuéntame cómo era yo, no lo recuerdo, háblame de mi interior uniforme, sin fisuras, tráeme de vuelta la calma que me falta, déjame observarla... retenerla en mis retinas, sentir su tacto suave, cálido.

Juega conmigo a hacer magia, transforma mi puzzle, mi holograma de ilusión, susúrrame al oido palabras ahora prohibidas, que no se atreven a salir y luego muéstrame lo que hay tras la cortina de humo.

Hay demasiados miedos esperándome a cada paso, mejor estar quieta, inmóvil, espectante, con todos los sentidos alerta, algo ocurrirá en algún momento, sólo hay que esperar... sólo hay que actuar... sólo hay que...

Háblame, acaríciame el corazón alterado, cúrame, dame la serenidad que necesito, aliéntame, saca las fuerzas que no ves pero que sabes.

Y ahora es a ti a quien dirijo mi oración, ven, acércate, abrázame, protégeme de nuevo, siéntate a mi lado un momento y enséñame lo que yo misma te he enseñado.

Ten paciencia, son muchos los fragmentos que recoger, no será fácil hacerlo sola, ven... cuenta conmigo, ayúdame a recomponerme, no dejes atrás ningún pedazo, quizás parezca que sobra alguna pieza... no lo permitas.

Lucha conmigo porque jamás sobre un trozo de verdad...

y ámame.