lunes, diciembre 15, 2008

En alas de la mentira

La mentira es algo que se esconde
para no tener que existir.
No hay por qué desconfiar si la locura
ha decidido ya por ti.

Cierro los ojos y bailo
al borde del tejado
¿podría volar?

Ha venido un ángel, el cielo existe
ya no tengo más que perder.
Mis presentimientos han estado
puliendo la verdad.

Cierro los ojos y bailo
al borde del tejado
¿podría volar?

Los sueños desbordan al tiempo
que la vida no puede medir.
Ahora ya qué importa si un día
tuviera que morir.

Cierro los ojos y bailo
al borde del tejado
¿podría volar?

Mi siempre fiel compañero Santiago Auserón, y sus malditras letras que parecen desnudar el interior hasta hacerme ruborizar.

domingo, octubre 19, 2008

Esta tierra no tiene corazón

Ay de aquel que atraviesa, forastero
la frontera del sueño en esta tierra
que siempre estuvo en guerra, forastero
siempre estuvo en guerra
esta tierra no tiene corazón.

La guardan por el norte diez colinas
vigías en la niebla de ojo frío
allá los frutos cubren con espinas
un misterioso corazón vacío,
al sur huyen del suelo las raíces
detrás de un río de ruidosa plata
mojan su pico en sangre las perdices
de los amores que esta tierra mata.

Ay de aquel...

Aurora temerosa que en el cieno
fue sujeta por rudos cazadores
nana rabiosa madre cuyo seno
alimentó mentiras y rencores
la mirada sus hijos escondieron
por solares perdidos y desiertos
y en lunáticos juegos aprendieron
a contar con los huesos de los muertos.

Ay de aquel...

Santiago Auserón. Mr Hambre.

jueves, febrero 07, 2008

Altos Muros

Altos muros. Siempre estos altos muros, tan ásperos y duros como el odio, cortándome el camino al horizonte. No sé si al otro lado lo que espera es un jardín o un foso, si me cierran el paso hacia otra vida o a la muerte.

De poco vale que regrese a casa y busque una escalera o gruesas sogas: los muros crecen más que mis empeños y siempre son más altos que mis fuerzas. A veces, cuando creo estar tocando su cima con la punta de mis dedos, los muros se agigantan y me dejan colgando en el vacío. Caigo al suelo siempre del mismo lado, ante su burla y ante la indiferencia de su sombra.

Aún no he descubierto si me impiden salir o entrar, si lo que me han prohibido es alcanzar la tierra prometida, o tan sólo escapar de esta miseria y arribar a la nada más terrible.

Ninguna puerta existe en estos muros, ni una pequeña grieta para el ojo, ni un desnivel que invite a la escalada. No sé si me protegen o encarcelan, si son una advertencia o un castigo. Son sólidos y oscuros como el odio.

Amalia Bautista.

Gracias Carmela.

jueves, agosto 23, 2007

Dilema

A veces, se presentan mil caminos a elegir, y todo parece confuso, madeja de pensamientos a deshilar.

Sí, es la salida, continuar tejiendo y deshilando a la vez, mientras sube y baja esa marea de ideas, no habré tomado un camino, no habrá que dar el paso definitivo, no habrá dolor...

El problema surge cuando la madeja se queda en dos hilos, que brillan con igual intensidad, el punto de encrucijada, la opción A o B, sin más vueltas que dar, hasta aquí llegamos... sólo un paso más y el destino se habrá definido con claridad.

Por muchas vueltas que dé, por más que desgrane cada idea, cada opción, por más que ramifique pensamientos, sensaciones... no puedo librarme de él.

Esta vez tengo un cruel compañero interior formando el rompecabezas, colocando cada pieza en su lugar sin dejar lugar a dudas, va con paso lento pero firme, y ya no puedo ser más rápida, ya no puedo seguir avanzando.

Uno por uno, todos los caminos que con esfuerzo he ido abriendo, van quedando ocultos, cortados, "fin del trayecto"...

Duele, me asusta, pero no puedo hacer más, él me ha dejado intactas sólo dos alternativas.

Me siento a tomar aire, trato de calmar mis latidos, de serenarme, ya nada más puedo hacer para evitar enfrentarme cara a cara con mi propio valor.

En pie, frente a mí, sonríe implacable, mi compañero incansable, el tiempo, se me ha adelantado.

Es la hora, debo dar el paso firme, pero aún tiemblo, aún estoy asustada, aún no tengo valor... aún...

"Aún" no es más que tiempo.

Maldito seas!

sábado, abril 14, 2007

Egocéntrica

Algo dentro de mí se ha roto, dividido en piezas muy pequeñas, brillantes, esparcidas por el interior, reflejando las sombras que me persiguen, multiplicándolas en cada reflejo.

Tiemblo y mis pies descalzos pisan espejismos de tierra estable, y mis manos acarician espejismos de piel, y mi mente piensa espejismos de ilusión.

Mírame, cuéntame cómo era yo, no lo recuerdo, háblame de mi interior uniforme, sin fisuras, tráeme de vuelta la calma que me falta, déjame observarla... retenerla en mis retinas, sentir su tacto suave, cálido.

Juega conmigo a hacer magia, transforma mi puzzle, mi holograma de ilusión, susúrrame al oido palabras ahora prohibidas, que no se atreven a salir y luego muéstrame lo que hay tras la cortina de humo.

Hay demasiados miedos esperándome a cada paso, mejor estar quieta, inmóvil, espectante, con todos los sentidos alerta, algo ocurrirá en algún momento, sólo hay que esperar... sólo hay que actuar... sólo hay que...

Háblame, acaríciame el corazón alterado, cúrame, dame la serenidad que necesito, aliéntame, saca las fuerzas que no ves pero que sabes.

Y ahora es a ti a quien dirijo mi oración, ven, acércate, abrázame, protégeme de nuevo, siéntate a mi lado un momento y enséñame lo que yo misma te he enseñado.

Ten paciencia, son muchos los fragmentos que recoger, no será fácil hacerlo sola, ven... cuenta conmigo, ayúdame a recomponerme, no dejes atrás ningún pedazo, quizás parezca que sobra alguna pieza... no lo permitas.

Lucha conmigo porque jamás sobre un trozo de verdad...

y ámame.

domingo, enero 21, 2007

Cinco cosas que probablemente no sabes de mí

Soy una verdadera maniática de los olores, me pueden, me cautivan, me ponen enferma, me enamoran, me sublevan, me apasionan... generan casi tantos estados de ánimo diferentes en mí como la música. Me resulta mucho más fácil recordar a una persona por su olor que por su cara, y me dice mucho de ella.

Puedo pasarme horas tocando mis labios, me encanta hacerlo, es un gesto que suelo hacer cuando estoy nerviosa y trato de relajarme... y la mayoría de las veces ni siquiera soy consciente de ello. Profundizando un poco más, diré que creo que son recuerdos de cuando de pequeña me chupaba el pulgar de la mano derecha... tuve que aprender a dejar de hacerlo, a cambio, suplí una adicción por otra un poco más... "discreta".

Los medicamentos y yo tenemos una relación muy cultural. Soy incapaz de tomar cualquier medicamento sin antes haber leido minuciosamente todas y cada una de las líneas, puntos, comas y logos del prospecto. Al final, no recuerdo nada de lo leido, pero siempre he de leer antes de usar.

Le tengo auténtica fobia a las agujas, puedo ver cómo destripan a alguien, cómo le cortan en pedacitos, cómo le arrancan la piel a tiras (jajajaja, gore eh?) pero no soporto ver pinchar a alguien, especialmente si ese alguien soy yo misma.

Tengo cierta “habilidad” con los sueños. El 90% de las veces, cuando me meto en la cama, puedo crear el inicio de un sueño (al menos, eso es lo que recuerdo al despertar). Curiosamente, sé que es un sueño antes, durante y después de soñar. Esta habilidad me resultaba especialmente útil cuando de pequeña tenía pesadillas, si había miedo, automáticamente cambiaba alguna parte del sueño y asunto resuelto!.

Petición de exferno satisfecha, pero lo de encadenar blogs... paso de cadenas, bastante tengo con las que tengo.

sábado, enero 20, 2007

Lluvia de sueños

Todo se vuelve del revés cuando creías que estaba al fin en su lugar.

Se me escapan los sentidos, los pulsos de razón me abandonan, y el frío de una mañana me abrasa la piel.

Llueve, y mi paraguas nuevo, flamante, que tanto trabajo me costó tejer, no funciona.

Me he calado hasta los huesos, temblando en la esquina de tu calle, con las ropas pegadas a la piel, tratando de cubrirme a duras penas con unas manos que sólo saben recoger todos y cada uno de los sueños que están cayendo para mí.

Rodeada de gentes que corren envueltos en sus abrigos, con prisas por llegar a un lugar de indiferencia, les observo. Miran al suelo para ver sus hermosos zapatos nuevos brillar con el reflejo de otro sueño de lluvia y corren a resguardarse... no se dan cuenta de que hay charcos en los que chapotear, sin reflejos, en los que nadar, sumergirse... y vivir.

Y les hablo, y trato de explicarles, y les miro, y trato de sonreirles y les escucho, y trato de transmitirles... y fracaso.

Llueven gotas de azul sobre el cristal de un escaparate en el que pasa mi vida, me detengo frente a él, tomo mi tiempo, pero entonces enmudezco, y no me explico, me miro y no trato de sonreirme, no lo entiendo, ¿qué ocurre?.

"Enfoque equivocado"... y es entonces cuando comienzo a comprender.

Así que aquí estoy, en mitad de ninguna parte, dando vueltas, asustada, bañada de lluvia, mirando hacia arriba, esperando que caiga un sueño más, ese que temo, ese que deseo, ese que me acecha, ese que me despierta de todos los demás... ese que ya comieza a abrir mi herida.

Ha salido el sol y me ha sorprendido acurrucada en tu portal, con las manos vacías y mil trozos de ilusión por todas partes.

"Comenzaré a tejer un buen paraguas, esta vez no habrá fisuras, ni jirones, ni dolor... esta vez será invencible".

Y mientras mis dedos se llenan de hilos de dolor para trenzar, un fugaz recuerdo me viene a la mente. Durante un instante, no necesito más, me lleno de energía y me pongo en marcha.

De camino a tu casa la madeja con la que tejía se va deshaciendo. Llamo a tu puerta...

-Hola
-Hola
-¿Me invitas a un café?
-¡Claro!... pero pasa, no te quedes ahí, entra... mmmm parece que se avecina tormenta...