sábado, diciembre 09, 2006

Ida

Aire, necesito respirar y no me dejas aliento.

Abrazada a mis rodillas, meciéndome a oscuras, escucho cantos antiguos que provienen del interior, como un renglón torcido más... pierdo el norte y la cordura.

Tengo que ir, pero no quiero hacerlo.

Este viaje es sólo de ida, duele dejar tantas cosas atrás. Una pregunta me mira a los ojos, desafiante, y la respuesta no se atreve a salir de mis labios, tiene miedo de ser descubierta, de flotar en el aire... ese aire que me falta respirar.

Necesito huir, correr a saltos por mi vida, pasar de largo por algunos momentos, sin mirar atrás. Pero no puedo hacerlo, sin quererlo, he dejado una rendija abierta entre mis dedos, por la que observo tu egoísmo y mi dolor haciendo el amor sin tregua, mi egoísmo y tu dolor mezclándose en un solo ser, monstruoso, caníbal, devorando todo lo que escondemos bajo la piel.

Nadie pidió permiso de obras para levantar un muro en que recluirme, y las palabras "para siempre" retumban por todos lados. Tengo miedo, el calor que nos envuelve despide volutas de humo con figuras imposibles, me atraviesan las rodillas y las manos, me corrompen la razón y la verdad.

Juegos peligrosos en común, gentes que se engañan para seguir viviendo sus mentiras y las mías, porque ya no saben qué otra forma de vida seguir. Perdidos, desorientados.... solos.

Sentémonos aquí, lloremos juntos, riamos juntos, amemos juntos... retomemos el aliento, las fuerzas, la energía necesaria, la voluntad... juntos, para escalar esa pared que me protege de todos excepto de mí, para arañarme el corazón y ver que aún sangra, para olvidar que durante todo este tiempo, durante todo este viaje...seguiré estando sola.

Ahí está, ese sonido distante que se va haciendo más y más presente, que me indica que va llegando la hora de marchar, de perderme. Dejé atrás los mapas de tu cuerpo, la brújula ya no marca el norte, mi hogar es un cúmulo de cenizas, ya ni siquiera quedo yo, nada para recordar en este viaje, nadie para hacerme creer que aún existo.

Y al final, vuelta al origen. Reflejos de espadas en plena lucha, alguien ha caído, llantos por la muerte de quien yace en el suelo, ahora sólo necesito reunir el valor suficiente para hacer una parada y acercarme, con paso tembloroso, a confirmar la identidad del perdedor.

Sola,
así me siento,
así me sientes,
así es como me voy.

2 Comments:

At 13:51, Anonymous Anónimo said...

Es inútil, Hiladora... por mucho que corras, siempre terminas alcanzándote. Te lo digo por experiencia.

V.

 
At 20:06, Anonymous Anónimo said...

El bosque
los árboles
los tiempos
los mundos
El alma vuela en sueños
parte al origen
de su tiempo
de su mundo
de su vida
No está sola.
Aunque ya no estén
los vé
los siente
no está sola.

 

Publicar un comentario

<< Home