Oscura cadena
Si yo pudiera perdonarme, si yo supiera, seguramente me mentiría de la forma más cruel para apartarte de mí. Acabaríamos mezclando, uniendo todo aquello que empezamos por separado, un mar de ambigüedades, de cosas por hacer.
Pero no sé perdonarme, nunca quise aprender a hacerlo, también en eso he querido mentirme todos estos años.
Alguna vez, me levanto con el peso de mil horas de angustia, y mis hombros se quiebran, las grietas aparecen y apenas consigo mantenerme en pie. Otras veces, me confío secretos inconfesables, acaricio la frente en el espejo y me sonrío.
Pero no puedo engañarme, aunque lo intente. Si tus destellos no queman mi piel, me quedo en sombras, observando muy de cerca la vida que no he elegido vivir, como aquel animal sediento, atado, que tensa su cadena al máximo hasta quedar a escasos centímetros una fuente fresca en la que saciarse y que cava su propia fosa al intentar alcanzarla, mutilándose, abandonado, impotente, perdido, solo.
Tierra, tierra, más tierra... ahora sé que esta fosa está escarbada con las uñas, con los dientes, con la fuerza que me invento para seguir luchando, día a día, por una gota más de tu perdón, que es el mío.
No hay piedad para aquella que se oculta en mi interior, no hay lugar en que esconderse, no hay luz, ni oscuridad, no hay nada, salvo yo.
Si supieras que sólo nos separa un eslabón triste y oscuro, de miga de pan cuando lo observas, de acero cuando pretendes romperlo.
Y sigo sedienta de tí.
Y sigues a escasos centímetros... de mi libertad.

1 Comments:
A veces, aquello que esta tan cerca es precisamente lo que nos queda más lejos, aunque en cuestiones de libertad, yo tmabien tengo mi cadena, como supongo la tenemos todos y por muy larga que parezca, tiene su tope. Y eso duele.
Gracias por hacerme sentir, sigue así.
Besos :-)***
Publicar un comentario
<< Home