Tú no lo sabes.
Tú no lo sabes pero nada puede llenar tu espacio.
No, no lo sabes, quizás por eso lo haces más y más profundo, engulléndolo todo a su alrededor.
Planetas enteros girando en torno a una estrella que no es capaz de brillar con la mitad de intensidad que tiene tu ausencia a mi lado... y aquí me tienes, orbitando un gigante negro.
Ignoras que mis lágrimas han dejado la sal para vestirse de hiel, sin pedir permiso, calzándose los tacones de mi falsa compostura ante el espejo, perfumándose de risas, maquillándose azules, rosas, verdes, como un estúpido arlequín.
No sabes que mi cuerpo se rompe por dentro cuando te escapas y me arrodillo a recomponerlo cada mañana, en un puzle donde las esquinas son espirales de desánimo.
Ni siquiera conoces el sabor de la sangre de mis labios cuando te muerdo en soledad, amándote a oscuras, ahogando deseos en silencio.
Tú no lo sabes, al menos, eso es lo que me miento.

1 Comments:
No estoy seguro, pero creo que es en la película "A casa por vacaciones", en la que una de las jóvenes protagonistas se acaba de enterar de que está embarazada, pero no sabe cómo decírselo al padre, porque teme la reacción de éste, y espera su momento a la hora de comida, en la que, estirándo el brazo tratando infructuosamente de alcanzar algo, comenta en voz alta como si nada: "estoy embaradaza, ¿me pasas la mantequilla?"...
Tu nuevo escrito me ha dejado como se quedó el padre después de escuchar esa frase, dicha así, sin importancia. "Estoy orbitando un gigante negro, ¿me pasas la mantequilla?".
Los finales de tus escritos suelen ser sorprendentes, pero me gusta mucho cuando cuentas cosas importantes como si no pasara nada.
Podría mentirme a mí mismo pensando que tú no lo sabes, que no te das cuenta de la importancia de lo que a veces comentas aparentemente de pasada, pero, me temo, que como ocurre con la joven protagonista de la película, tú sí que lo sabes, lo sabes muy bien.
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