domingo, septiembre 24, 2006

Metamorfosis

Hay gentes, que se escurren como gotas de lluvia sobre el cristal, sin prisa, perdiéndose y mezclándose con otras gentes, sin mirar atrás y dejando que su rastro abra camino a nuevas gotas que deslizar.

Hay gentes que se agarran a tu mirada, asustadas, que te gritan sin palabras, que intentan prevenirte de sus propios miedos, sin comprender que sus fantasmas no son tuyos.

Hay gentes que se evaporan en la luz de una mañana al sol, dejando sólo la silueta de lo que fueron, como una litografía, que espera que te fundas en sus moldes de piedra oscura para luego renacer.

Hay gentes que te conforman, como piezas de un mecano eterno, sin fin, en el que cada pieza es una razón, cada color la emoción de un instante, construyendo cada centímetro de piel.

Y luego estás tú, fuera de las gentes, fuera del recipiente, fuera de ti y dentro de cada uno de nosotros.

Estás en cada instante atemporal, en cada lugar sin espacio, en cada vello erizado, en cada golpe de corazón y cada lágrima emotiva.

Estás ahí, sutil, suave, desnuda.

Y me dejas contemplarte, respirarte.

Y me haces partícipe de esa pequeña metamorfosis incipiente, esperando ansiosa la figura de tu nueva imagen.

Como cada mañana...feliz vuelta a la vida, Sol.

jueves, septiembre 21, 2006

Regalos...

Para CarmenLairen
Miré al río y el agua me devolvió el nítido reflejo de mis ojos brillantes.Tírenya i luine ar i nén pélen i poika olos héntyntwa 'nkale.
Las lágrimas asomaban sigilosas, lentas, como adormecidas.I níri sire nekar, úhortar, ve lornar.
No podía fingir, no quería hacerlo.Úválenye nurtie, úmélenye karie.
Mis sentimientos luchaban por brotar y en ese instante, lo recuerdo claramente; fue en ese preciso momento, me invadió la agradable sensación de saber que tu amistad era sincera.Ósanwenyar mahtane ter tuile ar tana 'sar, enyalenye kalinave; eane tana 'sar alma, ósanwe ulundenya istie nilmetya eane sanda.
Por eso pude dormirme en paz.Ter ya túrenya lornie mi sére.

Texto de Nimril
Traducción de Vary Ingweion.

Lágrimas de emoción, mías, todas mías... gracias.

miércoles, septiembre 13, 2006

Despedidas

Oigo ecos, bocetos del interior, dibujándose y perdiéndose en el aire. Sensaciones encontradas para invertirse, tormentas de hielo destrozándose al caer, arenas que cubren ciudades olvidadas, montañas increíbles mostrando el poder de la quietud en las sombras.

Y mis pechos bailan al son de tus labios, que bailan al son de mis manos que bailan al son de tus caricias... que ya no bailan.
Te atrapan.
Me atrapan.
Para luego evadirnos en un Uno indivisible que romper en mil pedazos uniformes, imposibles.

Esta noche haremos el amor a nuestros sueños y la guerra al perdedor. Elegiremos armas escondidas bajo el manto del hastío, y contaremos hasta tres sin respirar.

Me iré lejos para encontrarme contigo pegado a mi piel, sin moverme del sitio. Arrastraremos cadenas de eslabones inacabados, para jugar a soltarnos y volar. Me llenarás de palabras de perdón que iré enredando en tu sonrisa, divertida, y colmaré de cintas de colores la tristeza de tus manos.

Cubrirás mi miedo de ilusiones, ajenas a los dos. Desnudaremos de palabras el encuentro y vestiremos de verdad nuestras miradas.

Ahora es el momento, no hay condiciones, el espacio es muy pequeño y ya no caben despedidas con quizás. No tenemos más para perder. Créeme, es necesario.

Date la vuelta, cierra los ojos y vive.

martes, septiembre 12, 2006

Variaciones

- ¿Por qué soñar?.
- ¿Por qué no hacerlo?.
- Esa, querida, no es una respuesta.
- Lo sé, pero esta vez no encuentro una mentira para ti; ni siquiera una verdad para mí misma.
- Entonces cuéntame qué tal el día.
- El día amanece gris, y le sirvo de guía. Si levanta azul, busco sus alas para envolverme en ellas. A veces, despierta negro y entonces, todas las brújulas del mundo son insuficientes para orientarme. Pero hay ocasiones en que soy yo quien amanece y entonces...
-¿Entonces?
-Entonces acaban los días de incertidumbre y empiezan las noches de desasosiego. Amanece mi verdad.
- ¿Y puede saberse cuál es tu verdad?.
- Hoy, la lluvia ha mojado mis pensamientos, resecos de calma, y los ha vuelto flexibles, adaptables. Mi mente se suaviza y refleja otros estados de ánimo. Otras miradas curiosas se transforman en un haz de luz refractado hacia ninguna parte. Pero algo llega, algo atraviesa la frente húmeda y caliente. Y me revuelvo en mi estancia, incómoda, y entonces recuerdo aquella canción de cuatro frases que tantas veces he vivido....

" Una inquietud más veloz que la luz recorriendo la ciudad.
Tu seguridad depende tan sólo de ti.
- Perdona.
- No tiene importancia.
- Te he clavado mi navaja...
- Estoy acostumbrado a morir. "

- No me hagas pensar.
- Lo siento, no sabes no hacerlo.

domingo, septiembre 10, 2006

Sácame de aquí

Dueles, como el hueco de mi espalda en que no estás, como el peso de mi pecho cuando se inflama de ti. Dueles como el llanto que no brota, como la sal en la herida, como el pulso en la garganta que exhala súplicas de silencio.

Conocemos el dolor, multiplicándolo únicamente para saber hasta dónde puede sangrar una llaga en el costado de la cama, esa que sólo compartimos a solas.

Y la noche a plena luz, arrasándolo todo, sin piedad.

Dueles, como la mano que no alcanza, como el beso que no llega, como la sonrisa que no muestras al despertar.

Y el día a oscuras, desgranando perlas de sudor negro, clavando espinas que se retuercen para no salir de aquí.

Dueles, como sólo tú sabes hacerlo.

Y yo me dejo "doler", porque llena más sufrirte que olvidarte.