jueves, agosto 31, 2006

Ilusiones

Hoy quiero comenzar
por mi principio,
sin saltarme pasos por el cuerpo.
Guardaré las garras o mejor,
me arrancaré las uñas.

Hoy me daré el perdón, sí, me confío.

Hoy todas las paredes de mi casa,
anuncian su final, desaparecen.

Hoy ya no estoy aquí,
ni ahí,
ni lejos.
Hoy cambio el verbo estar,
hoy sólo soy.

Hoy nadie me hará daño,
amanecí invencible,
hoy no me haré preguntas;
hoy me respondo.

Hoy ya no sumo un todo de mis partes,
hoy sumo más que dos,
menos que uno.

Hoy hay una razón entre mis manos.

Hoy soy una ilusión,
no me despiertes.

miércoles, agosto 30, 2006

¿Hasta cuándo?

Dame otra carta, esta no me sirve para nada, guárdatela. Reparte otra ronda de locura en la ruleta de mi vida y no elijas color, ya sabes que hoy juego con las negras.

¿Por qué me mientes?. Hace tiempo que me lo pregunto, y aún no sé responderme. ¿Será que hago la pregunta equivocada?, sí, debe ser eso. Se hace imposible respirarte con esa angustia que vistes, taladrándome, incansable, oportuna.

¿Cuándo comenzaste a perderme?. ¿Dónde me encontraste por última vez?. ¿Importa acaso?.

Dame otra carta, vamos, guarda tus armas. Esta vez prometo no hacer trampas. No miraré a hurtadillas bajo tu piel, tampoco utilizaré mi pequeño espejo de mano para observarte a escondidas, ni mojaré mis dedos en acuarelas azules para tatuarte un deseo.

Aire, me ahogan tus injusticias, tu llanto, tu mirada, esa que es tan tuya como mía, esa que no consigue atravesarme. No, no consigues deshacerme, aunque lo intentas. ¿Qué mal te importa más que mi destino?. ¿Cuánto más quieres caer?.

Otra carta, aprovecha, aún tengo miedo de tus ojos.

Una más... te dejaré ganar el juego, dejaré que me entierres en tu carne. ¿Hasta cuándo vas a permitirte ser mi duda?. ¿Cómo sabré que aún vives?.

Baraja de nuevo, este juego se te va de las manos... como mi indulgencia.

No, ya no quiero jugar más, ¡basta!, me planto aquí. Has ganado, ya no soporto más tus fracasos ni mis triunfos. ¿Victoria pírrica? , tal vez, yo sólo quiero amarte y no me dejas. Sólo quiero odiarte y no me dejo. Sólo necesito voz...cuando me callas.

Ahora vete, sal de mi vida y no olvides llevarte mi cordura.

Pero vuelve.

martes, agosto 29, 2006

Aviso

No pasar.

Así debería rezar una nota en el hueco de la escalera, esa hélice que gira desde la nuca hasta el fondo de mis pies.

No entres, peligro, algo se está fundiendo ahí dentro.

Es un sonido metálico, eléctrico, una vibración constante que advierte del caos que bulle en mi interior.

Una piel se revuelve, líquidos que evaporan la incertidumbre del retorno. Sí, hay que volver, es un retorno evitable, un dolor consciente.

Ácidos llameantes, bases corrosivas, energías que fluyen haciendo caso omiso a las leyes que me han conformado.

No abras la caja, sé lo que sientes, no muestres fisuras por las que colarme, porque sabes que lo haré. No me desnudes, aún no estás preparado para aguantar el peso de mis horas.

Cuando caiga la noche, cuando te tornes Damocles y el brillo de la navaja que afila mi pensamiento incida su luz sobre ese hilo inflamable, cuando olvides la espada sobre tu cabeza, cuando me oculten las sombras, estarás acabado.

Ya no podrás esconderte, extenderé mi veneno, me meteré por tus huesos, ya no servirá de nada, no huyas... Ya será tarde.

Ya habré tocado la música que te conmueve.

Ya no me dolerá el regreso.

Ya te habré traicionado cuando despiertes.

lunes, agosto 28, 2006

Vaiwava Mírimiel - Amazona del viento

Helda arinnenA la mañana desnuda
kollet i lúme,la viste un tiempo,
alasse hóno,de corazones alegres,
larka vantio.de andar inquieto.
Aureie lómi,Amaneciendo las noches,
lanyaie lóri,tejiendo sueños,
vantetye vistassecabalgas en el aire
Omar ava tur.voces sin dueño.
liretyen tana laire,Cántame ese poema,
linetye i pélarie,recita un beso,
súkina ilya limbarbebiendo cada gota
osanweo.de sentimiento.
Sutetyanen keletye,Que con tu aliento deslizas,
mittal i lúme,dentro del tiempo,
avána kwettar,palabras prohibidas,
líre nulla.cantar secreto.
Unkwesse feanyavaEn el trasluz de tu alma
i úraumo terma,vive un silencio,
tanie ristarmostrando cicatrices
naireo.de desconsuelo.
Avetye naikello,Escapas del dolor,
suyetye ava óma,sin voz respiras,
nai rankot varyuvantetque mis brazos te guarden
autienyasse.en la partida.
Lóretye i tuile,Sueñas la madrugada,
liso kwili,vidas de miel,
yár ar rinkon,de sangre y de caricias,
melmo ar helmo.de amor y piel.
Vinga lossi rámaiva,Espuma de alas blancas,
falmar hríva,olas de invierno,
nai i kiryar hehtuvanque se me pierdan los pasos
ava aksatya.sin tu sendero.
Helda arinnenA la mañana desnuda,
kollet i lúme,la viste un tiempo,
hosto alasside un millón de ilusiones
hiruvanna.al descubierto.


Para Philo, la amazona del viento.
Traducción por Vary Ingweion.
Gracias a ambos.

domingo, agosto 27, 2006

Luna de trapo

Las prisas,
el llanto,
la calle vacía,
el café negro,
olores que me inundan desde el centro.

La música,
los juegos,
tus risas,
mis miedos,
párpados que mostrar al firmamento.

La lluvia,
los cuentos,
entrar hacia fuera,
salir hacia dentro,
y mis pies que te salen al encuentro.

Tus labios,
mi aliento,
la piel,
los dedos,
manos que abrazan,
brazos que no caben en un cuerpo.

Noria de sensaciones,
columpio de sentimientos,
bajando instantes,
subiendo eternos,
soñando
cicatrices que se curan desde dentro.

Volar en la tierra,
caer desde el suelo,
casita en el árbol,
cofre de secretos,
silencios atrapados en el viento.

Y en toda esta intensidad
de grandes sobre pequeños,
me traes una luna de trapo,
mar y calor envolviendo,
arena contra un cristal
reflejando nuestros sueños.

viernes, agosto 25, 2006

Tú no lo sabes.

Tú no lo sabes pero nada puede llenar tu espacio.

No, no lo sabes, quizás por eso lo haces más y más profundo, engulléndolo todo a su alrededor.
Planetas enteros girando en torno a una estrella que no es capaz de brillar con la mitad de intensidad que tiene tu ausencia a mi lado... y aquí me tienes, orbitando un gigante negro.

Ignoras que mis lágrimas han dejado la sal para vestirse de hiel, sin pedir permiso, calzándose los tacones de mi falsa compostura ante el espejo, perfumándose de risas, maquillándose azules, rosas, verdes, como un estúpido arlequín.

No sabes que mi cuerpo se rompe por dentro cuando te escapas y me arrodillo a recomponerlo cada mañana, en un puzle donde las esquinas son espirales de desánimo.

Ni siquiera conoces el sabor de la sangre de mis labios cuando te muerdo en soledad, amándote a oscuras, ahogando deseos en silencio.

Tú no lo sabes, al menos, eso es lo que me miento.

jueves, agosto 24, 2006

Mirada fuerte

Calentábase por el sol a media tarde, tumbada en la hierba, respirando profundamente, inundándose de luz.

Oía lejano el crepitar de un fuego, y levantó la vista cubriéndose los ojos con su mano izquierda, proporcionándose la sombra necesaria para aunar sonido e imagen.

Y lo vió.

En mitad del atardecer brillaba con una luz especialmente dorada, que se iba mezclando con los claroscuros de los árboles que había alrededor.

Se incorporó un poco más, soñolienta, y trató de prestar más atención a lo que veía.

En torno a una hoguera, había una figura que danzaba suavemente, mecida por el calor de las llamas. Una figura voluble, que aparecía y desaparecía mimetizándose con las espirales de humo de aquel fuego majestuoso.

Sin ser consciente, se levantó y con paso torpe se fué acercando a aquella silueta que parecía bailar para ella.

Estaba tan sólo a unos pasos, y sin embargo, cada vez resultaba menos nítida, así que se sentó sobre las hojas secas que había en el suelo y esperó pacientemente.

Aquel halo de luz y sombras se fué haciendo corpóreo, hasta convertirse en una mujer, que la miraba directamente a los ojos, desafiándola como si de un felino se tratase.

- Tengo miedo -pronunció en un susurro casi imperceptible- pero nada deseo más en este instante que fundirme en su mirada.

- Sabes que puedes morir en el intento...

- Lo sé, pero este deseo se empieza a convertir en una necesidad, necesito vivirte.

- Ven, acércate, baila conmigo...

De un brinco, se puso en pie y sin pensarlo siquiera se lanzó a los brazos de aquellos ojos de mirada fuerte.

Su etérea figura se deshizo y ella cayó irremediablemente al fuego.

Entre las llamas, danzaban sus fantasías, sus ilusiones, sus penas y sus alegrías, su rabia, su agonía, su manto protector... y salió.

Ave fénix la llamaban, resurgiendo de sus cenizas, sí, sería como un ave fénix, y ahora sería libre, para danzar toda una vida en torno al fuego de sus propias inquietudes.

Libre para mirar con mirada fuerte cómo se quiebra la vida de aquel que no sabe vivirla.

Libre para fundirse en el fuego, de esa, su propia mirada fuerte.

miércoles, agosto 23, 2006

Ausencias

Miro tu imagen tratando de atravesar colores, de captarte vivo.
Pero mueres.
Busco tu calor, tratando de abrigarme del frío que hiere.
Pero te templas.
Siento tu ausencia, penetrando en carne viva.
Pero apareces.

Miro, busco, siento.

Huyes.

Te atrapo y resbalas por mis dedos.
Te doy forma en mi pecho.
Te elevas.
Me besas.
Te beso.

Te alejas sin volver la vista atrás... duele.

Y yo me odio por amarte.

viernes, agosto 11, 2006

Reflejos

Ese líquido denso y brillante impide separar definitivamente ambas partes.

A veces oculta una mitad, y la otra emerge con ímpetu, segura y orgullosa, exhibiéndose, marcando su territorio, exultante, acotando sueños y arañando una cruz sobre el pecho de cualquiera que se atreva a observarla. Parece engrandecerse, emitiendo destellos cegadores, y se impulsa hacia arriba hundiendo más y más en las sombras su gemela.

Pero queda ella, sumergida en la distancia, tejiendo hilos infinitos, extendiendo redes bajo el suelo de miradas curiosas y atrevidas. Empequeñeciendo aquella silueta que se va desfigurando en la distancia. Sonríe en la oscuridad, y un ligero brillo de cínica compasión atraviesa el fluido inerte que las distingue, como una aguja aséptica, punzante, quirúrgica. Con la seguridad del que nunca necesitó estar allí para saberse.

Ambas autosuficientes, alimentando fantasías de poder.... Unidas por un espejo licuoso que refleja únicamente lo que quieren ver, un reflejo que jamás podrá separarlas.

Dos que lloran en silencio al verse, de pronto, envueltas en oscuridad, sorprendidas a plena luz, mezclándose en grises, lágrimas que tratan de cauterizar heridas descubiertas al despertar en el líquido elemento y que sólo consiguen reabrirlas.

Dos reflejos mienten.

Uno se muestra feliz.

El otro, lo es.

miércoles, agosto 09, 2006

Circunloquios

No te soporto, ni a ti ni a tus juegos malabares.

Lanzas al aire ilusiones mirándome directamente a los ojos, esperando que sea yo quien las recoja convertidas en decepciones, ¿y a quién pregunto?, ¿a él?.

Me cansas, con tus sonrisas de niño-bueno, con tu "yo-no-tengo-la-culpa", con tus malditas frustraciones que son mucho más grandes de lo que eres capaz de soportar.

Trasladas tu incompetencia a cualquiera que pase a recogerla, y si no pasa, no importa, ya encontrarás la forma de fijarla en mi espalda. ¡Cobarde!.

Pero aún no está todo dicho, aún tengo cartas que jugar, y esta vez, no serán para ti, no, esta vez voy a desnudarte completamente, de un tirón, para colocarte directamente al borde de la piscina... no necesitas que te empuje, ¿verdad?, sólo tengo que esperar.
¿O prefieres que sople? .

Y al final la culpa es mía, por poder más de lo que quiero... ¿de qué me quejo?

lunes, agosto 07, 2006

Tiempo

No sé qué hora es, el calor me trepa por las rodillas, sube implacable, no da tregua, esa lengua de fuego que lame lentamente la piel, reseca, que se astilla y agrieta al contacto rojo.

No hay humo, no hay dolor, no hay calor, sólo quema, seco, árido, atrapando y retorciendo, hiere.

¿Qué hora es?, nadie responde, ninguna caricia de oxígeno. Y mi mente que gira, en un torbellino azul, plateado, oscuro, brillante, se eleva envuelta en imágenes, puedo oirlas, y si cierro más y más los ojos, puedo verlas... incluso sentirlas, ese olor, que me traspasa, ese vapor de ansiedad y placer indescriptible... me dejo llevar.

El tiempo pasa, sigiloso y lento, arrastrándose por mi memoria, dando alas al fuego que poco a poco va consumiendo la carne, liberando mi interior, que se presenta majestuoso, enorme, gigante. Y ya no veo con mis ojos, ya no siento con mis dedos, ya no escucho con mi mente, ya no soy ella.

Ya no puedes hacerme daño, ahora estoy lejos.

Espera, deja pasar más tiempo, ¿oyes?, es la pequeña, sí, está ahí, y nada la hace callar, grita, grita, grita...

Un instante más, y todo cesa.

Ya no hay miedo, ya pasó.

Puedes respirar de nuevo, caer en picado hasta ella, abrir los ojos, cerrar la mente, escuchar el sonido de tu propio corazón, latiendo en un compás frenético.

Ha llegado la hora, es tiempo de girar el reloj de arena, y esperar pacientemente a que ese minúsculo fragmento de sueño vuelva a precipitarse.

Es tiempo de morir.

Es tiempo de vivir.

Es mi tiempo.

domingo, agosto 06, 2006

Mírate

Desafíos, para una persona tan competitiva como yo, son todo un motor. Me veo luchando, estrujando hasta el último segundo cada músculo implicado, a veces, es un esfuerzo físico, la mayoría de veces, se trata de un esfuerzo mental.

Me sirven de casita en el árbol, de vía de escape, de escondite secreto, tan secreto que ni yo misma quiera asomarme a mirar.

Sí, me oculto de mí misma, supongo que por miedo a enfrentarme con semejante enemigo, tan duro, tan cruel y ... que tanto daño sabe hacerme.

Esta vez es un desafío físico, que ocultará uno mental, mucho más duro, mucho más injusto.

Ah, la justicia, maldita justicia autoimpuesta, maldito valor implantado desde mucho antes de nacer, dentro, muy profundo, para ir creciendo en silencio y sobre todo, en negativo. ¿Quién tuvo la maravillosa idea de hacerme creer que la justicia era buena?, no es cierto, y por más que la busque, no es ni buena ni mala, simplemente, no existe.

Tomamos decisiones cada día, injustas, dañamos a otros por el puro placer de no dañarnos a nosotros mismos... ¿pero qué ocurre cuando nos dañamos a nosotros mismos por el puro placer de no dañar a otros?, si pudiera cambiar eso...

Y al final, cuando ya he repasado cada segundo de esfuerzo, cada gota de sudor empleada... visualizo el placer de un reto conseguido, sonriendo, feliz... Falso!
Porque sé que la realidad es otra, y que cuando llegue el cumplimiento de ese reto, seguirá estando ahí el otro, ese oculto, ese desafío mental que me mirará en silencio desde lo más profundo del infierno y me removerá el estómago, y traerá el sabor amargo a mi boca, ese que me hace estar viva, ese que necesito sentir.

Sé que todo es simple entrenamiento, voy cogiendo fuerzas, sacándolas de dentro, aparecen poco a poco, iluminando la oscuridad que me invade, para poder guiarme directamente hasta ti.

No sé qué pasará, y si lo sé, no quiero pensar en ello, no quiero contármelo, no quiero oirlo, no quiero admitir que ese final es posible, porque entonces admitiré que estoy perdiendo el tiempo con retos absurdos cuando podría luchar por lo que realmente necesito vivir, o bien, admitiré que no hay nada por lo que vivir, salvo la falsa ilusión de un desafío conseguido.

Déjame quererme un poco, mirarme en la distancia, al trasluz, desnuda, deja que me ame y que vea en mis ojos el brillo que desprenden cuando te pienso.